Esta entrada se la dedico a Amanda, o MM, o la que escribe en la luna, que no se prodiga demasiado y espero que eso cambie en breve. Cuando abrí el blog había pedido colaboraciones y me mandó un mail recomendándome esta pieza, aunque, me dijo, no sé si estará ya muy oída. Le dije que la tocaba yo y que en cuanto pudiese la grabaría y la subiría en su honor. Además me daba pie a escribir una reflexión acerca de las obras que son muy (demasiado incluso) conocidas. Yo he tenido muchos profesores. En la carrera de un músico, de un instrumentista en particular (también se da en otras ramas, seguramente) los profesores ejercen un poder y una influencia enorme. Yo he tenido profesores horrendos y profesores de los que aun saco enseñanzas. De todos ellos he aprendido, incluso de los profesores horrendos, con ellos aprendí a no caer en sus mismos terribles vicios y errores (horrores). No siempre se trata de conocimientos, algún profesor pasó por mi vida muy brevemente porque en seguida fue superado por el alumno, pero resultó ser un gran maestro porque no me agarró, no reflejó sus frustraciones en mi, no sintió peligro ante mi talento (¿?), no se sintió amenazado, sino que me dio todo lo que sabía y me soltó. Otros hicieron todo lo contrario, me agarraron, me humillaron, sintieron peligro ante mi y otros, su única manera de enseñar era la crítica mordaz, el cotilleo puro y duro, el odio extremo. Muchas veces pienso y digo que el odio extremo es la motivación del cuerpo de profesores de la enseñanza musical pública en este país. Pero este no es a lo que quiero llegar. Uno de los grandes profesores que pasaron muy brevemente por mi vida y que además es para mi un orgullo y un honor ha sido Antón García Abril, lo que él decía sobre este tema en particular es que las obras buenas perduran, pasan el filtro del tiempo y no importa quien la haya escrito. Tenemos ejemplos clarísimos, cuandoChopin estrenó su concierto en mi menor fracasó y hoy es uno de los conciertos para piano y orquesta más tocados, sin embargo unos días antes Thalberg estrenaba su concierto en fa menor op.5 y obtuvo un enorme éxito. Pero este concierto no se toca hoy en día, que yo sepa por nadie. Ni siquiera es un compositor muy interpretado, a penas algunas obras del que fue en su momento rival de Liszt, nada menos, aunque en este caso también Liszt pasó con honores el filtro de la historia.
La obra en cuestión (Montescos y capuletos)y su compositor han pasado con creces el filtro de la historia, por eso esta obra puede que esté muy oída, pero sigue siendo una pequeña obra maestra.
Sobre la grabación diré que no es de muy buena calidad porque no tengo un equipo nada decente, pero lo que me interesa son las imágenes porque las pondré para abrir el espectáculo (musicoplastidrama) que espero salga adelante, la pieza en cuestión la tocaré en directo mientras el público lee y ve el vídeo. No tiene ninguna corrección, podía haberla editado para pulir algún error, pero decidí dejarla así porque es lo más parecido a lo que va a sonar ese día, aunque estará mejor para entonces, sin duda. Y para que veáis que poca vergüenza me queda, he decidido subirla a youtube con el título de la pieza, es decir, montescos y capuletos de Prokofiev, eso quiere decir que tendrá muchas visitas de los crueles, terriblemente crueles anónimos puristas melómanos que pasan a escuchar y sacan todo tipo de defectos da igual a quien, pero eso, lejos de amargarme, me va a hacer gracia, puede que ponga alguno de los mensajes en próximas entradas. Algunos serán de una crueldad intolerable, ya veréis.
Por cierto, no tengo ni idea de porqué aparece publicidad en el vídeo, la verdad es que fastidia bastante la cara dura, muy dura de los estafadores que campan a sus anachas por el ancho mundo. ¡COÑO!
Y por supuesto, espero que os guste, eso es lo que más me apetece.
La obra en cuestión (Montescos y capuletos)y su compositor han pasado con creces el filtro de la historia, por eso esta obra puede que esté muy oída, pero sigue siendo una pequeña obra maestra.
Sobre la grabación diré que no es de muy buena calidad porque no tengo un equipo nada decente, pero lo que me interesa son las imágenes porque las pondré para abrir el espectáculo (musicoplastidrama) que espero salga adelante, la pieza en cuestión la tocaré en directo mientras el público lee y ve el vídeo. No tiene ninguna corrección, podía haberla editado para pulir algún error, pero decidí dejarla así porque es lo más parecido a lo que va a sonar ese día, aunque estará mejor para entonces, sin duda. Y para que veáis que poca vergüenza me queda, he decidido subirla a youtube con el título de la pieza, es decir, montescos y capuletos de Prokofiev, eso quiere decir que tendrá muchas visitas de los crueles, terriblemente crueles anónimos puristas melómanos que pasan a escuchar y sacan todo tipo de defectos da igual a quien, pero eso, lejos de amargarme, me va a hacer gracia, puede que ponga alguno de los mensajes en próximas entradas. Algunos serán de una crueldad intolerable, ya veréis.
Por cierto, no tengo ni idea de porqué aparece publicidad en el vídeo, la verdad es que fastidia bastante la cara dura, muy dura de los estafadores que campan a sus anachas por el ancho mundo. ¡COÑO!
Y por supuesto, espero que os guste, eso es lo que más me apetece.
1 comentario:
Muchas gracias!
Además creo que los comentarios y pinturas te han quedado muy acordes con la fuerza que siempre me ha parecido que transmite esta obra.
Genial!
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